Ostracismo

La institución del ostracismo fue implantada en Atenas en el año 506 a.c por Clistenes, si bien no fue utilizada hasta algún tiempo después en el 487 a.c. Consistía en un procedimiento mediante el cual los ciudadanos de Atenas podían condenar al exilio a cualquier otro ciudadano si recibía los votos suficientes.

Era una medida tomada poco después de superar la tiranía de los pisistratas y que tenía como objeto el impedir que nadie pudiera concentrar poder suficiente como para llegar a ser un tirano.

El proceso se iniciaba con una votación realizada de forma anual mediante la que se preguntaba a la asamblea ateniense si se quería realizar alguna expulsión,es decir, se debatía si había motivos para convocar la ostrakophoria, la sesión en la que debía votarse el ostracismo. Los asistentes votaban sí o no y si la mayoría se decantaba por el sí se iniciaba el proceso.

Dos meses después se procedía a una nueva votación en la que cada hombre debía escribir el nombre de su candidato a la expulsión en un pedazo de cerámica , llamada Ostraka por su similitud con la concha de una ostra. Estos trozos cerámicos eran restos de vasijas y otras piezas que se tiraban en un vertedero en el barrio de los alfareros de Atenas.

Ostrac_n en el que puede leerse 'Themisthokles Neokleos'. Tem_stocles fue condenado al ostracismo en 471 a.C. - Museo del _gora Antigua de Atenas
Se celebraba en una asamblea especial, en los meses de Posidón o de Antesterion, aprovechando que en Atenas se celebraban muchas fiestas y que los campesinos del Ática acudían a la ciudad para disfrutar de ellas. Esta asamblea se celebraba en el ágora, no en la sede habitual de la Pnix, y estaba presidida por los nueve arcontes y los quinientos miembros de la Boulé. El ágora se cerraba, dejando diez puertas por las que accedían los ciudadanos distribuidos por tribus para depositar su voto.

Ostraka

El recuento era una tarea muy pesada. Si había quorum (6000 votos) entonces se separaban los ostraka de acuerdo con el nombre que llevaban inscrito y se condenaba a ostracismo durante 10 años al ciudadano cuyo nombre estuviera más representado.

De esta forma un hombre libre, ciudadano de Atenas, era condenado al destierro sin necesidad de haber cometido delito alguno, sin acusaciones, sin juicio y sin posibilidad ninguna de recurso por su parte. El condenado tenia diez días para abandonar Atenas y no volver en los siguientes diez años. Se respetarían sus títulos y propiedades para cuando regresara, pero no podía hacerlo antes de una década, salvo que la ciudad le reclamara por algún motivo. Se le consideraba apartado, pero no condenado, puesto que se trataba de una medida política, no judicial.

Para la mentalidad actual el ostracismo seria completamente inaceptable pero en aquella época se imponía el bien común al bien individual, de tal forma, que se usaba el ostracismo como mecanismo preventivo, condenando a personas por su potencialidad como tiranos y no por que hicieran siquiera intención de serlo. Cualquiera que acaparara demasiado poder o durante demasiado tiempo o que se ganara los suficientes enemigos, podía terminar en el ostracismo, aunque hay que decir que los propios atenienses eran conscientes de la necesaria excepcionalidad del proceso y solo trece personas, que sepamos actualmente, fueron desterradas. Desde los años 487 a.c con la expulsión de Hiparco, hasta el 416 a.c, en la que ser produjo la última, fueron exiliados grandes hombres como Cimón (461 a.c), Temistocles (471 a.c), Tucidides (442 a.c) e incluso Jantipo (484 a.c), el padre de Pericles, que por cierto tampoco se libró del intento de expulsión.

Se podría pensar que es un sistema auto destructivo puesto que elimina de la sociedad a los hombres que han demostrado mayor valía en la política y la verdad es que eso es lo que parece si tenemos en cuenta que, por ejemplo, el mismísimo Pericles estuvo cerca del destierro, pero sin embargo el ostracismo era aceptado por todos, incluso por los propios perjudicados y se demostró muy útil, puesto que mantuvo alejada la tiranía de la ciudad por muchas décadas.

 

 

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