Escena del caballo de Troya

Anuncios

VENCE A LA ESFINGE

Comenzamos un reto animados por la historia de Edipo y la Esfinge

292b2e00f967a783bb30d1af619cf8fc

Edipo se  encontró con un horrible monstruo, la esfinge. Se trataba de un ser con cabeza y manos de mujer, voz de hombre, cuerpo de perro, cola de serpiente, alas de pájaro y garras de león. Estaba situada en lo alto de una colina y a todo aquel que se acercara le hacía una pregunta, ante cuya ignorancia moría en sus manos el desdichado.

PRIMER ENIGMA:  ¿Qué  palabra te sugiere estas dos imágenes?

Explica como has llegado a esa conclusión.

 

Pista: Vive un gran número de personas pero jamás deben dejar entrar a caballo.

OBJETIVOS :

Propiciar el interés por la Historia.

Repasar contenidos impartidos en el aula.

Crear mecanismos de pensamiento a través de la relación entre ideas.

Relacionar aspectos del pasado con el presente.

Completar la información utilizada en el aula.

Estimular el aprendizaje a través de la búsqueda en internet.

Promover la curiosidad a través de la Historia.

 

 

Las colonias griegas

Recogido de este enlace.

Las colonizaciones griegas

Las colonizaciones griegas fueron una serie de fundación de nuevas ciudades y ocupación de territorios fuera de los territorios originales griegos que se produjeron durante la primera mitad del primer milenio a.C.

Fases de las colonizaciones griegas
Se pueden distinguir dos fases colonizadoras:

– Una primera colonización griega. Esta se produjo a inicios del primer milenio a.C. y fue causada por la presión demográfica en la Grecia continental debida al movimiento migratorio de pueblos indoeuropeos (sobretodo dorios) hacia la Grecia continental. Esta primera colonización se derivó sobretodo hacia las costas de Asia Menor y en las islas próximas. Ejemplo de estas colonizaciones fueron Lesbos, Samos o Rodas.

– Una segunda colonización griega. Fue la expansión de los griegos por el resto del Mediterráneo y del Mar Negro. Tuvo lugar desde el siglo VIII a.C hasta el VI a.C, siendo poco frecuente ya en el siglo V a.C. Estas nuevas colonias se fundaron sobretodo en la península itálica, en Sicilia, en las costas del Mar Negro, en el Norte de África y otras en las costas francesas y españolas. Ejemplo de estas colonias serán Cirene, Siracusa o Marsella.
Figura 1. Colonias griegas. Éstas se encuentran resaltadas en color rojo. Fuente: Wikipedia
Etapas de las Segundas Colonizaciones griegas
Las cronologías de las etapas de la Segunda Colonización Griega son las siguientes:

– 1ª etapa (775-675 a.C.): En este periodo se ven afectadas principalmente la isla de Sicilia y la Italia Meridional (Magna Grecia). Las mayorías de las metrópolis se hallaban en Grecia Central, a excepción de rodios y cretenses.

– 2ª etapa (675-550 a.C.): En este periodo las metrópolis más activas no se hallaban sólo en Grecia, sino también en la costa de Asia Menor. Durante esta época la colonización se hace más reflexiva y organizada y el área de extensión aumenta, fundándose nuevas colonias en las costas del Mar negro, en Egipto y Cirenaica, en Galia e Iberia.

Causas de las colonizaciones
Según el libro Historia Antigua Universal II de Pilar Fernández Uriel, se deducen dos causas que pudieron provocar la segunda colonización griega, siendo las siguientes:

Agrícola y ganadera. Era necesaria la búsqueda de nuevas tierras debido al acaparamiento de tierra por la aristocracia y por el incremento demográfico de la población. A ello, se sumaba el tradicional principio de herencia que exigía la división de la tierra en partes iguales para los herederos, haciendo que los lotes repartidos fueran cada vez más pequeños. Todo ello produjo la llamada “estnokhoría”, que era la escasez de tierras, que exigió soluciones como buscar tierras coloniales lejos de su ciudad de origen.

Comercial. La artesanía y el comercio griego aumentaron la riqueza de las ciudades, que buscaron a través de las colonias nuevos centros y vías de comercio dedicado tanto a la adquisición de materias primas, como a la apertura de mercados para introducir los excedentes de vino, aceite, cerámicas y otros objetos de lujo.

Preparativos previos a la colonización
Las formalidades previas para la fundación de una colonia Apoikía eran las siguientes:

– En primer lugar se interrogaba al Oráculo de Delfos o a otro oráculo en alusión a la fundación de una nueva colonia.

– Después del informe favorable, la metrópolis designaba de entre sus ciudadanos a un dirigente organizador (Oikistes), encargado de dirigir la expedición y fundar la colonia.

Una vez realizadas las formalidades previas, se solían enviar a un grupo de futuros colonos, en general un grupo pequeño que no solía pasar de doscientos hombres, posiblemente solteros y en edad militar. Estos hombres podían ser reclutados como voluntarios, por suerte o a la fuerza, siendo en general un hijo de cada familia donde hubiera dos o más herederos.

Pentecónteras.
Figura 2. Pentecónteras, navío empleado para las expediciones marinas durante las colonizaciones griegas Fuente: Wikipedia
La fundación colonial
Al frente de la expedición de colonos a otras tierras, se colocaba un jefe llamado Oikistes (fundador). Este fundador solía ser generalmente de origen aristocrático y era el encargado de todo lo necesario para llevar la empresa de la colonización a buen término y era quien fundaba la nueva ciudad. Entre las misiones del Oikistes podemos destacar las siguientes:

– Organizar y equipar la expedición, dirigiendo a los colonos “Apoiki” a su destino.

– Planear el trazado urbanístico de la nueva ciudad.

– Distribuir las tierras entre los colonos.

– Establecer las instituciones cívicas.

– Establecer los cultos religiosos y consagrar la ciudad a una divinidad.

Si además el Oikistes es revestido de autoridad (arché) y permanece en la ciudad fundada, se le dará el título de archagétes. El término que le corresponde a la ciudad fundacional es metrópoli, mientras que la ciudad fundada, recibe el nombre de Apoikía. Otros términos relacionados con la colonización griega son los siguientes:

– Cleruquía: es un asentamiento de colonos dependientes de su polis de origen, a diferencia de la apoikía, que era independiente política y económicamente de su metrópolis

– Emporión: era un establecimiento dependiente de la metrópolis, pero de tipo exclusivamente comercial. En el caso de que surgiera una ciudad, ésta se limitaba a ser un hábitat urbano, sin tierras de explotación agraria.

La fundación de Cirene por Herodoto
Grino, hijo de Esanias, que era descendiente de Teras y reinaba en la isla de Tera, llegó a Delfos conduciendo una hecatombe desde su ciudad; y entre los ciudadanos que lo acompañaban figuraba Bato, del linaje de los Minias. Al consultar Grino, el rey (basileus) de los Tereos, sobre otros asuntos, la Pitia le responde que funde una ciudad en Libia, y él contestó: “Yo, señor, soy ya bastante viejo y estoy tan débil que me cuesta ponerme en pie: ordena tú a alguno de estos jóvenes que haga eso”. Y, al tiempo que decía estas cosas, señalaba a Bato. Tal ocurrió entonces, pero luego, cuando regresaron a casa, no tuvieron en consideración el oráculo, ya que no sabían dónde podía estar la tierra de Libia y no se atrevían a enviar una colonia (apoikía) a ciegas. Sin embargo, algún tiempo después, hubo siete años sin lluvia en Tera, en los cuales se secaron todos los árboles de la isla, excepto uno solo. Al consultar los Tereos al Oráculo cómo solucionar la calamidad, la Pitia les recordó la colonia a fundar en Libia. El oráculo pronunciado rezaba así:

“Quien a la encantadora Libia llegue demasiado tarde, distribuida ya la tierra, proclamo que un día habrá de pesarle.”

Dado lo crítico de la situación, enviaron a Creta unos mensajeros para que averiguaran si alguno de sus habitantes había ido a Libia. En su recorrido por la isla llegaron a la ciudad de Itano, y en ella se encontraron con un mercader de púrpura llamado Corobio, quien les dijo que, en cierta ocasión, arrastrado por los vientos, había arribado a Libia, y, dentro de Libia, a una isla denominada Platea. Habiendo convencido al mercader con una remuneración, se lo llevaron a Tera, y desde Tera se organizó un pequeño grupo de hombres que se hicieron a la mar para explorar el territorio del que hablaba Corobio. Conduciéndoles éste a la isla de Platea, dejaron allí a Corobio con víveres para unos cuantos meses y se embarcaron ellos mismos rápidamente para llevar las noticias sobre la existencia de la isla a los de Tera, sus buenas condiciones naturales y su cercanía a la fértil costa.

Decidieron los de Tera enviar a un hermano de cada dos designado por sorteo (hombres de la totalidad de los siete distritos que había) y que fuera con ellos como conductor (archagétes) y rey (basiléus) Bato. De ese modo enviaron dos pentecónteras a Platea.

(Heródoto IV.153.)

Cirene.jpg
Figura 3. Ruinas de Cirene. Fuente: Wikimedia Commons
Breve explicación del texto de Herodoto
Introducción

El texto procede de Los nueve libros de la historia de Herodoto. Este texto narra la génesis de la colonización de una nueva tierra por parte de los habitantes de una polis griega, en este caso la fundación de Cirene por los habitantes de Teras.

Las palabras o frases que han sido relevantes para interpretar este texto de Herodoto y ubicarlo en la historia de Grecia son las siguientes:

– Apoikía. Fue el establecimiento de griegos en un país lejano de la polis de origen, e independiente a esta misma.

– Basiléus. Era llamado así al rey (o dirigente) de una polis, como es en el caso del texto, en el que el basiléus de Tera es Grino. Este término fue cambiando a lo largo del tiempo, siendo otro término usado para nombrar a la autoridad máxima de un Genos.

– Hecatombe. Son los 100 bueyes que son conducidos para ser sacrificados como función de celebración en honor de los dioses. Esta hecatombe también servía como demostración de riqueza de una ciudad.

– Oráculo de Delfos. Era la persona religiosa más influyente del santuario de Delfos, que era el encargado de realizar las predicciones en los momentos previos de emprender una nueva expedición colonizadora.

– Archagétes. Era el conductor (jefe) que había de guiar una expedición, revestido de autoridad (arché). Aunque el término más utilizado para denominar al que dirige y guía la expedición es Oikistes, utilizado como jefe de expediciones colonizadoras.

Una frase interesante es la realizada por el Oráculo de Delfos, “Quien a la encantadora Libia llegue demasiado tarde, distribuida ya la tierra, proclamo que un día habrá de pesarle”, en la que la Pitia incita a los Tereos que funden una nueva colonia en la costa de Libia, posiblemente motivada porque Delfos era un punto de reunión importante en el que posiblemente se intercambiaba información de las nuevas colonias y rutas de navegación, lo que posiblemente ayudaría a las expediciones posteriores.

Cronología

El texto se sitúa en la 2ª etapa de la Colonización Griega, situándose esos hechos en la segunda mitad del siglo VII a.C., concretamente en los años anteriores a la fecha de fundación de Cirene, en el año 630 a.C.

Causas de la colonización

En el texto de Herodoto analizado, la causa principal que lleva a fundar una colonia es la sequía que transcurrió en la isla de Tera durante siete años, que provocó que se secaran todos los árboles de la isla, excepto uno solo. Esta sequía provocó escasas cosechas, con lo que los habitantes de Tera se vieron expuestos a buscar nuevas tierras de cultivo para colonizar.

Otra posible razón que se puede deducir, aunque no se dice expresamente en el texto, es el excedente demográfico y la escasez de tierras debido a este incremento de población. A esta conclusión se puede llegar interpretando que de la isla de Tera parten un hermano de cada dos de cada familia y de todos los distritos, con lo que una vez que partan los colonos, habrá más tierras para cada uno al haber menos población.

Los preparativos de la expedición

En primer lugar el basileus de los Tereos, Grino, conduce una hecatombe hasta Delfos, donde el oráculo le aconseja que funde una nueva colonia. Después del informe favorable, la Pitia elige a Bato como dirigente organizador. Una vez realizadas las formalidades previas, se procede ya a enviar al grupo de los futuros colonos, que en el caso del texto de Herodoto será un hermano de cada dos designados por sorteo en todos los distritos de la isla. Estos colonos se dirigirán a la isla en dos pentecónteras (antiguos barcos griegos de 50 remeros) dirigidos por Bato.

Finalmente, un detalle que se comenta en el texto es la expedición previa a la colonización, en el que un grupo reducido de tereos (guiados por un mercader que ya conocía la zona) exploran la ubicación, las tierras y las condiciones naturales de la futura colonia. La conclusión satisfactoria de la exploración será la que finalmente haga que parta la expedición hacia la futura Apoikía.

La expedición

La expedición a Cirene será realizada por el archagétes, término empleado en el texto y que designa al Oikistes que es revestido de autoridad (arché) y que permanecerá en la ciudad. Tera quedará como la metrópolis, mientras que Cirene será la ciudad fundada.

Conclusión
Las colonizaciones griegas exportaron las costumbres y la cultura griega por todo el mediterráneo. Las colonias estaban conectadas política y culturalmente con la metrópoli, con lo que se propagaron las ideas políticas, se expandieron los productos comerciales griegos, así como la cultura. Todo ello ayudó también al despertar intelectual en las colonias, sobresaliendo en ellas filósofos gracias a una mayor libertad que la que se gozaba en la metrópoli, más conservadora y arraigada a la mitología clásica. El ejemplo mencionado de Cirene es un ejemplo de colonización griega por parte de la metrópoli, en este caso los habitantes de la isla de Tera.

Navegación griega

 

La navegación y el mar en la cultura griega fueron los protagonistas y motores de desarrollo de su civilización. Los griegos lograron establecer una verdadera thalassocracia basada en un sistema muy potente de colonización, ademas de convertir a los barcos en sus principales armas de guerra. La navegación nunca llegó a ser una practica segura sino, a causa de los riesgos que se corrían en enfrentarse a ella, siempre ha tenido una elevada carga de religiosidad y superstición. La navegación griega se caracteriza principalmente por los grandes avances tecnológicos y científicos. Uno de los materiales de construcción que mas contribuyeron a su desarrollo fue el hierro, gracias al cual se empezaron a emplear clavos y hachas. Todo esto permitió pasar al método constructivo de “las cuadernas primero” en la que se armaba en primer lugar el esqueleto del barco y se forraba luego con la tablazón. También los avances científicos facilitaron mucho el buen éxito de la navegación y de las expediciones. Ya a partir del siglo VI a.C. se empezaron a impartir las primeras directrices sobre la navegación y a fabricar los primeros mapas, que proporcionaban informaciones sobre las costas mediterráneas y vientos que se podían encontrar.

Antes de la llegada de la Trirreme las naves típicas eran muy sencillas y ligeras. Podían llegar a tener hasta 50 metros de eslora con una sola vela cuadrada. Tenían una borda muy baja y el casco era cubierto de una resina vegetal que impedía que entrara el agua y que les daba un típico color negro, por lo cual es Homero las llama en sus obras “las negras naves”.

Embarcacion griega
Embarcacion griega
A partir del siglo V a.C., para obtener mas fuerza propulsora sin necesidad de construir barcos mas grandes, se empiezan a difundir las Trirremes, o sea barcos impulsados por tres ordenes de remeros. La quilla y las cuadernas estaban hechas de madera de fresno y el casco de abeto. Solo tenían un mástil con una vela cuadrada y poseían dos grandes remos colocados en la popa como un timón. Estaban dotadas también de un espolón colocado en la proa y una cubierta que cubría todo el barco de proa a popa. Tenían una tripulación de 200 hombres entre remeros, hoplitas y marineros.

Velocidad de una  trirreme

Para calcular de manera aproximada su velocidad, sólo se dispone de un pasaje de la Anábasis de Jenofonte: «τριήρει μέν ἐστιν εἰς Ήράϰλειαν ἐϰ Βυζαντίου ϰώπαις ἠμέρας μαϰρᾶςπλοῧς, de Bizancio a Heraclea (de Bitinia o Póntica, hay para un trirreme una larga jornada de navegación a remo [¿o “ayudándose con los remos”?]».[108] Johann Bernhard Graser, estimando la distancia entre Heraclea y Bizancio en 160 millas náuticas y la jornada de boga en 16 horas, obtiene una velocidad de 10 millas por hora.[109]

Aquí, también, las dudas subsisten: no hay ningún detalle de los medios utilizados para la propulsión del buque durante la navegación. Para conseguir el rendimiento al que se refiere Jenofonte, historiadores como A. Cartault piensan que la vela era secundada por los remeros, ya que estos no podían sostener físicamente el ritmo durante todo el día y la utilización exclusiva de la vela no permitía alcanzar esta velocidad.[110] W. W. Tarn señala que para una galera, 9 millas por hora constituye una gran velocidad. Con mayor motivo, 10 millas por hora.[111]